
Washington / Chicago.
Un gran jurado federal en Estados Unidos presentó cargos por narcotráfico, armas y apoyo material al terrorismo contra Jesús Omar Ibarra Félix, presunto líder vinculado al Cártel de Sinaloa, quien actualmente se encuentra prófugo de la justicia.
De acuerdo con la acusación presentada en una corte federal en Chicago, Ibarra Félix, de 49 años, habría encabezado un grupo armado conocido como “Las Fuerzas Especiales de Chuta (FECH)”, organización que presuntamente participó en enfrentamientos armados y brindó apoyo a la facción del Cártel de Sinaloa vinculada a Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Las autoridades estadounidenses sostienen que este grupo operaba como una estructura violenta dentro de la organización criminal, facilitando el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense y participando en actividades armadas que la fiscalía considera compatibles con apoyo a actividades terroristas.
Orden de captura internacional
La Fiscalía informó que el acusado no ha sido detenido, por lo que se emitió una orden de arresto en su contra. Las autoridades federales buscan su captura para que enfrente los cargos en Estados Unidos, donde podría enfrentar penas severas si es declarado culpable.
Escalada en la estrategia judicial contra los cárteles
El caso refleja un endurecimiento en la estrategia legal de Washington contra las organizaciones criminales mexicanas, especialmente aquellas involucradas en el tráfico de fentanilo y otras drogas hacia Estados Unidos.
En los últimos años, fiscales estadounidenses han comenzado a utilizar figuras legales relacionadas con terrorismo para perseguir a líderes del narcotráfico, argumentando que la violencia sistemática y la capacidad armada de los cárteles representan una amenaza directa para la seguridad nacional.
Un conflicto con implicaciones binacionales
El Cártel de Sinaloa es considerado una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo, con redes de tráfico que abarcan América, Europa y Asia. Sus operaciones han sido señaladas como uno de los principales motores del mercado ilegal de drogas que alimenta la crisis de sobredosis en Estados Unidos.
La acusación contra Ibarra Félix se suma a una serie de procesos judiciales impulsados por Washington contra miembros de alto rango del narcotráfico mexicano, en un contexto de creciente presión política y cooperación bilateral en materia de seguridad.